Turín, 1970
Pasó por debajo de la barrera
Un prototipo de 84 centímetros de alto, un motor que Enzo Ferrari no quería vender y tres títulos mundiales de rallies seguidos.
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A finales de los sesenta Lancia necesitaba un sustituto para el Fulvia en los rallies, y Nuccio Bertone quería volver a trabajar para Lancia. Para llamar su atención construyó un coche imposible sobre la mecánica de un Fulvia: el Stratos Zero, dibujado por Marcello Gandini. Medía 84 centímetros de alto. No tenía puertas: se entraba levantando el parabrisas.
Bertone lo llevó él mismo a la fábrica de Lancia, en Turín. Al llegar a la entrada no esperó a que levantaran la barrera: pasó por debajo. Los trabajadores de Lancia aplaudieron. Poco después, Lancia y Bertone acordaron hacer juntos un coche de rallies de verdad.
El Stratos HF fue el primer coche diseñado desde cero para ganar rallies. Corto, ancho, con el motor en el centro y una cabina en forma de cuña con el parabrisas curvado como el visor de un casco. El motor era el V6 de 2,4 litros del Ferrari Dino. Enzo Ferrari no quería vendérselo a un rival, pero cuando dejó de fabricar el Dino cedió, y Lancia recibió de golpe quinientos motores.
Para correr en el Grupo 4 había que fabricar 500 coches de calle, que se vendieron mal: eran ruidosos, incómodos y apenas se veía hacia atrás. Se cree que se hicieron 492. Bastó para homologarlo.
Con los colores de Alitalia y con Sandro Munari al volante, el Stratos le dio a Lancia el Mundial de Rallies en 1974, 1975 y 1976, y ganó el Rally de Montecarlo tres años seguidos. Solo dejó de ser el coche oficial cuando Fiat, dueña de Lancia, prefirió promocionar su 131 Abarth.
El Stratos Zero, el que pasó por debajo de la barrera, sigue existiendo en manos de un coleccionista.