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Nº 037 25 de septiembre de 2026 Una historia de coches cada día

Autosetto

Kopřivnice, 1936

El arma secreta checa

Un V8 refrigerado por aire detrás, una aleta de avión y una leyenda negra en la guerra. Después, dos viajeros checos lo llevaron por 44 países.

Tatra 87 de 1941 de color plateado, visto de perfil con su característica cola aerodinámica, aparcado en una calle.14
Foto: Mr.choppers · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

En 1936 la fábrica Tatra, en Kopřivnice, en la actual República Checa, presentó un coche que parecía venir del futuro. El Tatra 87 tenía forma de gota, con una aleta en la parte trasera como la cola de un avión, y un V8 de 2,9 litros refrigerado por aire montado detrás. Con solo 85 caballos rozaba los 160 km/h, más que coches con motores del doble de tamaño, porque cortaba el aire como pocos. Lo diseñó Hans Ledwinka, con ideas de Paul Jaray, el ingeniero que había trabajado en la aerodinámica de los dirigibles Zeppelin.

Cuando Alemania ocupó Checoslovaquia, los oficiales alemanes lo adoraron para correr por las autopistas. El ministro Fritz Todt lo llamó el coche de la autopista. Y ahí nació la leyenda: tenía tanto peso atrás y era tan traicionero en las curvas que mató a tantos oficiales que el ejército acabó prohibiéndoles conducirlo. Lo llamaron el arma secreta checa. Nunca se ha demostrado, y hoy se considera un mito.

La historia buena llegó después. En 1947 dos jóvenes checos, Jiří Hanzelka y Miroslav Zikmund, convencieron a Tatra de que les prestara un Tatra 87 plateado para dar la vuelta al mundo. Pasaron tres meses aprendiendo en la fábrica y salieron en abril.

Tardaron tres años y medio. Cruzaron África de norte a sur y América Latina hasta México: 44 países y 111.000 kilómetros. Escribían crónicas y rodaban películas, y a la vuelta eran una institución en su país y en todo el bloque del Este. Cuando regresaron, en noviembre de 1950, Checoslovaquia ya era comunista.

El Tatra 87 se fabricó hasta 1950. El coche de Hanzelka y Zikmund se expone en el Museo Técnico Nacional de Praga y está protegido como patrimonio cultural. Zikmund murió en 2021, con 102 años.